viernes, 10 de febrero de 2012

La misión

La armadura le molestaba, era más pesada que el resto de armaduras que habia llevado a lo largo de su vida, era de oro, el peto tenia gravadas aguilas al vuelo en perfecta sincronizacion, los espaldares tenian forma de halcones, el casco cubria toda la cabeza y tenia una pantalla metalica que le protegia la cara, era la armadura que la guardia de honor del rey debia llevar en todo momento, excediendo cuando vivian en tiempos de paz y cuando dormian, ya habian pasado dos dias desde que le entregaron la espada del paladin y la armadura de honor.La ceremonia se habia llevado a cabo delante de la forja del campamento, pues la tradicion decia que cada paladin que dirijiera la guardia seria enterrado con su arma y su armadura, por eso la espada y la armadura se forjan en una solemne ceremonia delante de toda la corte real, la espada se forja con un metal especial que se extrae de la misma sala del trono del palacio real.
Estaba en la tienda del rey, esta estaba decorada con multiples tapices que mezclaban formas y colores, habia una mesa enorme, sobre ella se encontraban unos rollos de papel, la mayoria estaban descoloridos y enrollados, uno de ellos estaba abierto y extendido sobre la superficie de madera, era un gran mapa, en el se mostraban los nueve continentes descubiertos, ademas, una pequeñas banderas azules marcaban los emplazamientos amigos y las posiciones de los ejercitos aliados, otras rojas marcaban los ejercitos enemigos.
- El mapa no es muy exacto- la voz del rey sono a espaldas de Nebur- aunque es el que esta en mejor estado.
- Majestad- saludo Nebur golpeandose el pecho con el puño- me habeis llamado.
- Asi es- confirmo el monarca, era cierto lo que decian de este hombre, su pelo negro era como el de un cuervo, sus ojos eran penetrantes y era un poco más alto que Nebur- nuestras tropas estan avanzando lentamente hacia la capital del imperio de Vandire, con su ejercito derrotado ha retirado a todas las guarniciones de las ciudades cercanas a la capital, esto a llevado a que los nobles leales al legitimo emperador se hayan revelado y reconquistado las ciudades. La segunda ciudad más importante, y la mas cerca al centro de poder del usurpador, responde ante...
- El Fabricador General- dijo Nebur- perdonad la interrupcion mi rey, pero necesito saber la verdad ¿Que quereis de mi?
- Conoci a tu padre y conozco tu mision, te voy a ayudar a completarla- dijo el rey- tu padre buscaba un objeto escondido unas catacumbas.
- Perdonarme mi señor, pero la mision de mi padre era acabar con Hydra- dijo Nebur- no buscar un objeto en unas catacumbas.
- Lose muchacho lose- dijo el rey con un tono de broma- el objeto es el Diario de un miembro de Hydra al que tu padre mato.
- Si lo mato, ¿Como no cogio el diario?
- Porque Hydra robo el cuerpo antes de que tu padre pudiera cojer el diario.
- Majestad ¿Porque conoceis la mision de mi padre?.
-Yo tambien pertenezco al Malleus.
El Malleus y Hydra, dos hermandades completamente distintas y a la vez tan iguales, ambas nacieron a la vez con miembros de las distintas familias de nobles que componen la nobleza en los nueve continentes, solo que Hydra buscaba el dominio total del mundo y Malleus luchaba por impedir que Hydra llegara a conseguir alguna de sus aspiraciones. El padre de Nebur fue uno de los Grandes Maestres del Malleus hasta que fue asesinado por miembros traidores del Malleus, pero la Orden habia logrado acabar con Ejierf usando a Saira, y fue la hoja de Nebur la que mato a Ogai, pero aun quedaba uno con vida.
- Ese diario contiene toda la informacion sobre Hydra, ademas de los nombres y los lugares donde se encuentran sus miembros, ese diario se encuentra en manos de Vandire.
- Se lo quitaremos.
- Eso pretendo, pero si atacamos con todos nuestros soldados, destrura el diario y perderemos toda la informacion.
- Creia que esta campaña era para devolver el trono al autentico emperador y liberar ese reino de las garras de Vandire, no ir a la busqueda de un diario- respondio Nebur algo enfadado.
- Te adelantas a lo acontecimientos joven Nebur- replico el rey- es cierto que el motivo de la campaña es la libertad, pero ese diario es la clave para la libertad del mundo.
-¿Que debo hacer? Estoy a tus ordenes mi rey- se arrodillo delante del monarca y puso la mano en el pecho a modo de saludo. 
El rey se conmovio ante tal muestra de devocion por la libertad y la vida humana, estuvo a un paso de ponerle las manos en la cabeza y enviarlo a su casa para que viviera su vida con la mujer que mas amara, como le pidio en su dia su padre, pero sabia que, aunque lo hiciera, el muchacho nunca se marcharia. Alzo la vista y dijo.
- Vas a recuperar ese diario.





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