jueves, 26 de enero de 2012

El recuerdo

Nebur abrió los ojos, estaba tirado en el suelo de una tienda, tenia el pecho vendado y parte de los brazos. Se incorporo con dificultad y intento recordar las ultimas horas, recordó los últimos meses con el ejercito, se había unido después de matar a Ahriman, hacia ya tres meses, para poder escapar de la justicia. Durante la batalla, los guerreros de armadura oscura habían sido capaces de llegar hasta su formacion y enfrentarse a los espaderos de Nebur, el mismo había logrado matar ha tres de aquellas bestias, pero fue el que las lideraba el que casi lo mata, la espada de Nebur mordía y desgarraba la carne del líder, pero este no era un ser humano y los golpes eran como caricias en su piel, causaban más placer que dolor, la bestia en cambio golpeaba con furia y rabia y sus golpes acabaron por destrozar el peto de Nebur y causar grandes heridas. Nebur no se rindió y le clavo la espada en la entrepierna, al ver que eso hacia que el enemigo se detuviera, clavo aun mas hondo la espada, atravesando intestinos hasta acabar saliendo por la boca del guerrero. Leynad mato a otros dos y alzo el estandarte para darle la señal a los arcabuceros para que volvieran a disparar, los tiros rasgaron el aire e impactaron en la elite de los guerreros. Fue entonces cuando la caballería cargo y arraso al ejercito enemigo,lo ultimo que Nebur vio, antes de desplomarse y perder el sentido.
Llevo las manos a la cabeza y se la sujeto como si le fuera a explotar, en cierta medida pensó que así iva a ser, sentía un grandisimo dolor de cabeza y estaba bastante mareado, la oscuridad de la habitación hacia que el dolor de cabeza fuera algo más llevadero, aunque igual de doloroso. En ese momento Leynad y PricePrice, que llevaba un rollo de papel en las manos, se sentó en un enorme cojín mientras que Leynad se sentó en una silla de madera, los ejercitos entraron en la tienda, abriendo un rayo de luz en la estancia al descorrer la cortina, llevaban puesto ropa cómoda, una camisa blanca cada uno y unos pantalones de algodón, no podían permitirse llevar grandes sillones así que viajaban con los objetos mas ligeros que tuvieran, a excepción de las armas y armaduras.
- El sargento de grandes espaderos- empezó a leer Price- Nebur Zeuqzav, natural de Ulthuan, por sus acciones en el campo de batalla, por acabar con el comandante de los Silenciosos, mantener la formacion y defender el honor del ejercito del gran rey Sebastian Thor y por la magnánima gracia del mismo, ha sido elegido para formar parte de la escolta personal del rey, junto con los miembros restantes de su escuadrón.
- Creía que el rey tenia ya una escolta personal- dijo Nebur.
- Me temo que fueron arrasados durante la batalla, de no haber mantenido vuestra posición el rey estaría muerto.
- Pero mantuvimos la formacion y ahora el rey nos pide que seamos su escolta personal.¿ Tu sabes cuanto oro y honor supone eso?- dijo Leynad.
- Me preocupa mas cuantos hombres han sobrevivido a la batalla- replico Nebur.
- Unos quince contándote a Leynad y a ti- respondió Price, el veterano sargento tenia ya unas pocas canas en el pelo y en la barba, dándole un aspecto venerable- Nunca pensé que superarías a tu padre.
-¿A que te refieres?
- Tu padre consiguió ese puesto cuando tenia dos años mas que tu. Es más yo servía a tu padre con tu padre cuando lo ascendieron y exigió que yo me uniera a la guardia de honor del rey.
-¿Y eso fue antes o despues de conocer a mi madre?- pregunto Nebur.
- Soy viejo pero no tanto- contesto Price.
Nebur dejo escapar una pequeña risilla, cada vez le costaba mas encontrar algo sobre la relación de sus padres, solo tenia un vago recuerdo de como eran. Sabia que su padre había luchado con las tropas de Sebastian Thor, pero no sabia que hubiese sido parte de su guardia de honor, en ese momento recordó algo.
- ¿Como esta Istra?
- Bien, estará en la Ciudad de la Luz en estos momentos con Alicia- dijo el Veterano sargento.
- Me alegro de que estén bien- dijo Nebur, la Ciudad de la Luz era la única ciudad en la que la paz se mantenía siempre, se encontraba en el centro del continente y su extensión era mucho mayor a dos millones de pies, sus torres se podían ver a kilómetros y su imponentes murallas hacían pequeño al mas grande de los reyes, Nebur la visitara con su padre en varias ocasiones.
En ese momento entro un hombre en la tienda, llevaba un tabardo en cuadros rojos en el lado derecho y amarillos en el izquierdo, su rostro era joven y mostraba años de lucha y practica, su melena castaña relucía con el sol, no había duda, era el palafrenero de Thor.
- Nebur, el rey os espera a ti y a tus hombres para la ceremonia de nombramiento.
Dicho el mensaje el palafrenero salio de la tienda y se dirigió a junto del rey, lo encontró acariciando a su perro y le informo de que el mensaje había sido entregado, el rey miro hacia la tienda de Nebur y le dijo a su perro:
- Que recuerdos

martes, 10 de enero de 2012

Lo más oscuro

El enemigo llego por fin a las primeras lineas del ejercito enemigo, la distancia era la idonea, cada vez más cerca. Los tambores empezaron a sonar en el ejercito de Thor, Nebur midio la distancia, veinte pasos, redoble de tambores, el sonido fue la señal. La contracarga causa grandisimas bajas en ambos ejercitos, Nebur abrio en dos la cabeza de un soldado enemigo antes de bolquear con su mandoble un tajo que tenia como objetivo rajarle el estomago, él desgraciado que intento rajarlo perdio la mano cuando Leynad le ataco, el hombre apenas tuvo tiempo de lamentarse, uno de los lanceros que cubrian su flanco lo ensarto desde el estomago hasta la espalda. Nebur no se detuvo a contemplar su obra, siguio haciendo arcos con su mandoble, destripando a todo enemigo que se le acercaba. Nebur se empapo completamene de sangre cuando descargo un tajazo en el cuello de un soldado, arranco la hoja del cuello del enemigo con un brutal crujido y se tomo un momento para observar el campo de batalla, solo tres de sus hombres habian muerto y los lanceros contenian con facilidad a los enemigos mientras los albarderos causaban estragos entre las formaciones de enemigos. La batalla se inclinaba de su lado, saco su pistola de la funda y apunto hacia la siguiente oleada de enemigos, puso en su punto de mira a un hombre enorme ,que parecia un capitan, apreto el gatillo y noto el movimiento de los engranajes dentro de la pistola, el rugido de la polvora al explotar se perdio en el ruido de la batalla. Nebur sabia que la caballeria aun debia cargar asi que procuro no malgastar sus energias, de repente el rugido de un cuerno de batalla sono por detras del ejercito enemigo, no se trataba de la caballeria, era algo aun más temible.
Gore Vandire no solo era conocido por llevar a cabo un reinado de terror sobre un pueblo libre, sino por como mantenia ese sanguinario y terrorifico control sobre la poblacion, en sus laboratorios secretos prácticaba con pociones para conseguir sacar lo más oscuro de las personas por medio de la alquimia, logro crear una serie de monstruor conocidos por los Silenciosos, por su mania de mantener un silencio incomodo, salvo en el campo de batalla, donde se convertian en bestias asesinas que no tenian la más minima piedad.
Cuando no estan en el campo de batalla se convierten en los segundos guardianes de Vandire, vigilan su palacio como si fuera un hijo, solo las Hermanas de Sangre estan por encima de ellos y pueden darles ordenes. Nebur vio como avanzaban en formacion cerrada, pudo ver sus armaduras casi negras, llenas de pinchos, cadenas, alguna que otra cresta y unas pequeñas y muy desgastadas capas, sabia que eran enemigos muy dificiles de derrotar en combate cuerpo a cuerpo, por eso hizo una seña al comandante de los arcabuceros, arqueros y ballesteros para que concentraran el fuego sobre los Silenciosos, para conseguir debilitar a los enemigos antes de que llegaran a donde se encontraban. Los disparos rasgaron el aire e impactaron contra los guerreros enemigos, le siguieron una gran avalancha de flechas y virotes, ningun ser humano podria ser capaz de resistir semejante sarta de impactos, pero estos guerreros no eran humanos y ninguno de ellos murio ni mostraron simbolos de dolor, simplimente siguienron avanzando en inexsorable silencio, Nebur se ajusto el caso y se reunio con sus hombres, el enemigo esta ha cien pies aun pero no queria separarse de sus hombres cuando el enemigo estuviera lo suficientemente cerca como para cargar. 
Mecanicamente empezo a cantar la Letania de Combate:

`` ¿Donde estais?¿Que esperais?, soy solo un hombre, solo estoy, nadie más. Solamente un hombre, dispuesto a combatir y aunque mi vida hoy yo pierda mi alma nunca morira´´
Sin que se diera cuenta todos sus hombres empezaron a cantarla.

domingo, 1 de enero de 2012

Victoria o Muerte

Nebur se ajusto el casco, dirigió su mirada al horizonte, amanecía, sentía el mal invadiendo su cuerpo. Se había formado un banco de niebla enorme, los exploradores eran incapaces de ver al enemigo y así era imposible saber si el enemigo estaba cerca o lejos, por eso Nebur hizo formar a su escuadrón y les ordeno que estuvieran preparados para cualquier ataque. Nebur agudizo la vista, la niebla era demasiado espesa, incluso para él, entonces el astro rey lanzo uno de sus rayos hacia el campo de batallas, Nebur distinguió, gracias a los reflejos provocados por los rayos del sol, soldados y acero.
Pronto todo el ejercito de Thor pudo ver perfectamente al ejercito enemigo, uno de los soldados mas jóvenes de Nebur temblaba de miedo, en su rostro se podía leer lo que iba ha hacer, Nebur se acerco a él.
- No intentes huir, no muestres temor, tusangre vidas darás con valor- empezó a decirle Nebur- viniste hasta aquí para luchar, puedes sentir que tu pueblo volverá a ser libertad.
Nebur se dio la vuelta y se dirigió hacia Leynad, este se estaba colocando en el cinturón dos espadas, por si acaso el enemigo era capaz de llegar hasta él, Nebur le miro a los ojos y, mirando al ejercito enemigo, grito.
- !Portaestandarte Leynad, alza bien el estandarte, que el enemigo tenga  claro quien viene a destruirlos¡
Su hombres estallaron en una ovación tan grande que hizo que los caballos se pusieran nerviosos y que algunos se encabritaran.El escuadrón avanzo con el grueso del ejercito hasta la mitad del campo de batalla, estaban flanqueados por los lanceros de Nordland y los alabarderos de Talaberd, se suponía que eso debería bastar para contener a los soldados enemigos hasta que los caballeros pudieran realizar la carga contra las filas enemigas. Los arqueros, ballesteros y arcabuceros se posicionaron en la retaguardia, en un pequeño montículo que les proporcionaba una posición de tiro muy buena. Nebur sabia que la lucha seria encarnizada, no se enfrentaban a un ejercito de moribundos granjeros, sino a soldados con un entrenamiento medianamente selecto y profesional, se aferro a la empuñadura de su espada y clavo la vista en el ejercito enemigo, podía distinguir las armaduras de los enemigos, podía ver las filigranas que recorrían los petos de algunos de los soldados y podía ver los estandartes, la mayoría manchados de sangre, alzarse por encima de las cabezas cual torres que se alzan en las ciudades, cada cual era más pintoresco que el anterior. En un  suspiro, el ejercito enemigo echo a correr hacia ellos, Nebur alzo su espada para indicar a sus hombres que se prepararan para recibir la carga del adversario. Se escucharon los primeros disparos de los arcabucerostañir de los arcos y ballestas, las primeras lineas del enemigo fueron mermadas con la primera oleada de disparos, pero no fue suficiente para detener el avance y el ejercito enemigo llego a las primeras trincheras, en ellas apenas había soldados, en ese momento, el rugir de los cañones se impuso a todo sonido en el campo de batalla.
Nebur vio salir volando pedazos de tierra y soldados, aun así el ejercito no se detuvo, y llegaron a las primeras lineas, asió su espada con ambas manos y asentó bien los pies en la tierra, sabia que el primer impacto era crucial, también sabia que la batalla había comenzado para el y para sus hombres y solo había dos opciones, victoria o muerte.