Idranel corría como una histérica por las calles de Asheim, la capital de imperio de Vandire, había robado mucho dinero a una patrulla de soldados y ahora estos la perseguían con las armas en mano. Torció por una calle hala derecha y se choco de golpe con un hombre enorme, este llevaba una capucha calada y estaba fumando de pipa, la cual se cayó al suelo debido al impacto, portaba un peto de cuero de color marrón, debajo del mismo, una camisa blanca se ceñía a su cuerpo, llevaba una espada colgada del cinto, metida dentro de una vaina echa con escamas de salamandra.
Idranel cayó al suelo y se quedo mirando a aquel hombre, en ese momento comenzo a escuchar las voces de los soldados que se acercaban, aunque se levantara y siguiera corriendo, la alcanzarian en nada, instintivamente se puso detrás de aquel hombre intentando apelar a su compasión.
-¡ Hay esta!¡ Maldita ladrona te voy a cortar las manos!- dijo el primer soldado que llego, por el aspecto y por lo que parecían ser insignias, debía tratarse del sargento de la patrulla. Había aproximada mente unos cuatro hombres, sargento incluido, mas que soldados parecían vagabundos con armas. El hombre se quedo mirándoles con curiosidad.- ¡ Tu sal del medio!¡ Imbécil!.
- Deberías tratar con mas respeto a la gente que no conoces- respondió el desconocido, el cual mantenía su cuerpo oculto por una capa- no sea que te encuentres con alguien que te de unas clases de educción.
-¿¡Tu de donde demonios sales, maldito bastardo!?- respondió el hombre al tiempo que desenvainaba la espalda y apuntaba a aquel hombre con ella. El encapuchado observo con tranquilidad a aquel hombre, durante un segundo miro directamente a sus ojos, el encapuchado los tenia azul verdosos y el hombre los tenia marrones. En ese momento el sargento cayó al suelo vomitando sangre y suplicando que se detuviera, los otros soldados estaban asustadisimos, algunos habían dejado caer sus armas y otros habían palidecido ante la visión de su superior vomitando sangre. El sargento acabo desplomándose en su propio vomito y muriendo desangrado, los soldados se quedaron mirando al encapuchado y este les dirijo una mirada.
-¡Buh!
Los soldados echaron a correr llenos de miedo, el encapuchado sonrió y se giro hacia la pequeña ladrona, era bastante mas baja que el y tenia el pelo rizo castaño, con tirabuzones, sus ojos eran de un color marrón muy claro, casi dorado. Idranel tenia miedo, acababa de ver como ese hombre mataba sin tocar, no se sentía segura cerca de el, permanecida tirada en el suelo, el hombre se agacho y se quedo mirando a la ladrona.
-¿Cual es tu nombre muchacha?
- Idranel....Kelmon- respondió asustada.
-¿ Porque huías de los guardias?
- Les robe algo de dinero- Idranel se dio cuenta de que era incapaz de mentirle a aquel hombre- mis padres murieron hace unas semanas y yo no tengo trabajo, ni otra familia ni nada,... necesito sobrevivir.
El hombre se quedo mirando a aquella muchacha, sabia a lo que se refería y no estaba dispuesto a dejar que otra persona pasara por lo que paso el, miro al pie de la joven y se dio cuenta de que tenia el tobillo torcido, no podría andar y, aunque la bolsa tenia bastante dinero, no le llegaría para sobrevivir.
- Creo poder ayudarte- dijo el hombre- pero para eso deberás renunciar a todo lo que has vivido hasta ahora, tu vida, tus recuerdos, todo cambiara si aceptas mi oferta.
- Tengo nada, ni a nadie, ni me gusta como vivo y quiero cambiar- la muchacha empezó a llorar- quiero...quiero.. dejar todo atrás, quiero vivir mi propia vida... acepto tu oferta, sea cual sea.
- Bienvenida a mi hermandad pequeña- dijo el hombre- mi nombre es Karandras y voy a ser tu mentor y tu superior hasta que pases de novicia, pero, por ahora, vamos a curar ese pie.
miércoles, 22 de febrero de 2012
viernes, 10 de febrero de 2012
La misión
La armadura le molestaba, era más pesada que el resto de armaduras que habia llevado a lo largo de su vida, era de oro, el peto tenia gravadas aguilas al vuelo en perfecta sincronizacion, los espaldares tenian forma de halcones, el casco cubria toda la cabeza y tenia una pantalla metalica que le protegia la cara, era la armadura que la guardia de honor del rey debia llevar en todo momento, excediendo cuando vivian en tiempos de paz y cuando dormian, ya habian pasado dos dias desde que le entregaron la espada del paladin y la armadura de honor.La ceremonia se habia llevado a cabo delante de la forja del campamento, pues la tradicion decia que cada paladin que dirijiera la guardia seria enterrado con su arma y su armadura, por eso la espada y la armadura se forjan en una solemne ceremonia delante de toda la corte real, la espada se forja con un metal especial que se extrae de la misma sala del trono del palacio real.
Estaba en la tienda del rey, esta estaba decorada con multiples tapices que mezclaban formas y colores, habia una mesa enorme, sobre ella se encontraban unos rollos de papel, la mayoria estaban descoloridos y enrollados, uno de ellos estaba abierto y extendido sobre la superficie de madera, era un gran mapa, en el se mostraban los nueve continentes descubiertos, ademas, una pequeñas banderas azules marcaban los emplazamientos amigos y las posiciones de los ejercitos aliados, otras rojas marcaban los ejercitos enemigos.
- El mapa no es muy exacto- la voz del rey sono a espaldas de Nebur- aunque es el que esta en mejor estado.
- Majestad- saludo Nebur golpeandose el pecho con el puño- me habeis llamado.
- Asi es- confirmo el monarca, era cierto lo que decian de este hombre, su pelo negro era como el de un cuervo, sus ojos eran penetrantes y era un poco más alto que Nebur- nuestras tropas estan avanzando lentamente hacia la capital del imperio de Vandire, con su ejercito derrotado ha retirado a todas las guarniciones de las ciudades cercanas a la capital, esto a llevado a que los nobles leales al legitimo emperador se hayan revelado y reconquistado las ciudades. La segunda ciudad más importante, y la mas cerca al centro de poder del usurpador, responde ante...
- El Fabricador General- dijo Nebur- perdonad la interrupcion mi rey, pero necesito saber la verdad ¿Que quereis de mi?
- Conoci a tu padre y conozco tu mision, te voy a ayudar a completarla- dijo el rey- tu padre buscaba un objeto escondido unas catacumbas.
- Perdonarme mi señor, pero la mision de mi padre era acabar con Hydra- dijo Nebur- no buscar un objeto en unas catacumbas.
- Lose muchacho lose- dijo el rey con un tono de broma- el objeto es el Diario de un miembro de Hydra al que tu padre mato.
- Si lo mato, ¿Como no cogio el diario?
- Porque Hydra robo el cuerpo antes de que tu padre pudiera cojer el diario.
- Majestad ¿Porque conoceis la mision de mi padre?.
-Yo tambien pertenezco al Malleus.
El Malleus y Hydra, dos hermandades completamente distintas y a la vez tan iguales, ambas nacieron a la vez con miembros de las distintas familias de nobles que componen la nobleza en los nueve continentes, solo que Hydra buscaba el dominio total del mundo y Malleus luchaba por impedir que Hydra llegara a conseguir alguna de sus aspiraciones. El padre de Nebur fue uno de los Grandes Maestres del Malleus hasta que fue asesinado por miembros traidores del Malleus, pero la Orden habia logrado acabar con Ejierf usando a Saira, y fue la hoja de Nebur la que mato a Ogai, pero aun quedaba uno con vida.
- Ese diario contiene toda la informacion sobre Hydra, ademas de los nombres y los lugares donde se encuentran sus miembros, ese diario se encuentra en manos de Vandire.
- Se lo quitaremos.
- Eso pretendo, pero si atacamos con todos nuestros soldados, destrura el diario y perderemos toda la informacion.
- Creia que esta campaña era para devolver el trono al autentico emperador y liberar ese reino de las garras de Vandire, no ir a la busqueda de un diario- respondio Nebur algo enfadado.
- Te adelantas a lo acontecimientos joven Nebur- replico el rey- es cierto que el motivo de la campaña es la libertad, pero ese diario es la clave para la libertad del mundo.
-¿Que debo hacer? Estoy a tus ordenes mi rey- se arrodillo delante del monarca y puso la mano en el pecho a modo de saludo.
El rey se conmovio ante tal muestra de devocion por la libertad y la vida humana, estuvo a un paso de ponerle las manos en la cabeza y enviarlo a su casa para que viviera su vida con la mujer que mas amara, como le pidio en su dia su padre, pero sabia que, aunque lo hiciera, el muchacho nunca se marcharia. Alzo la vista y dijo.
- Vas a recuperar ese diario.
Estaba en la tienda del rey, esta estaba decorada con multiples tapices que mezclaban formas y colores, habia una mesa enorme, sobre ella se encontraban unos rollos de papel, la mayoria estaban descoloridos y enrollados, uno de ellos estaba abierto y extendido sobre la superficie de madera, era un gran mapa, en el se mostraban los nueve continentes descubiertos, ademas, una pequeñas banderas azules marcaban los emplazamientos amigos y las posiciones de los ejercitos aliados, otras rojas marcaban los ejercitos enemigos.
- El mapa no es muy exacto- la voz del rey sono a espaldas de Nebur- aunque es el que esta en mejor estado.
- Majestad- saludo Nebur golpeandose el pecho con el puño- me habeis llamado.
- Asi es- confirmo el monarca, era cierto lo que decian de este hombre, su pelo negro era como el de un cuervo, sus ojos eran penetrantes y era un poco más alto que Nebur- nuestras tropas estan avanzando lentamente hacia la capital del imperio de Vandire, con su ejercito derrotado ha retirado a todas las guarniciones de las ciudades cercanas a la capital, esto a llevado a que los nobles leales al legitimo emperador se hayan revelado y reconquistado las ciudades. La segunda ciudad más importante, y la mas cerca al centro de poder del usurpador, responde ante...
- El Fabricador General- dijo Nebur- perdonad la interrupcion mi rey, pero necesito saber la verdad ¿Que quereis de mi?
- Conoci a tu padre y conozco tu mision, te voy a ayudar a completarla- dijo el rey- tu padre buscaba un objeto escondido unas catacumbas.
- Perdonarme mi señor, pero la mision de mi padre era acabar con Hydra- dijo Nebur- no buscar un objeto en unas catacumbas.
- Lose muchacho lose- dijo el rey con un tono de broma- el objeto es el Diario de un miembro de Hydra al que tu padre mato.
- Si lo mato, ¿Como no cogio el diario?
- Porque Hydra robo el cuerpo antes de que tu padre pudiera cojer el diario.
- Majestad ¿Porque conoceis la mision de mi padre?.
-Yo tambien pertenezco al Malleus.
El Malleus y Hydra, dos hermandades completamente distintas y a la vez tan iguales, ambas nacieron a la vez con miembros de las distintas familias de nobles que componen la nobleza en los nueve continentes, solo que Hydra buscaba el dominio total del mundo y Malleus luchaba por impedir que Hydra llegara a conseguir alguna de sus aspiraciones. El padre de Nebur fue uno de los Grandes Maestres del Malleus hasta que fue asesinado por miembros traidores del Malleus, pero la Orden habia logrado acabar con Ejierf usando a Saira, y fue la hoja de Nebur la que mato a Ogai, pero aun quedaba uno con vida.
- Ese diario contiene toda la informacion sobre Hydra, ademas de los nombres y los lugares donde se encuentran sus miembros, ese diario se encuentra en manos de Vandire.
- Se lo quitaremos.
- Eso pretendo, pero si atacamos con todos nuestros soldados, destrura el diario y perderemos toda la informacion.
- Creia que esta campaña era para devolver el trono al autentico emperador y liberar ese reino de las garras de Vandire, no ir a la busqueda de un diario- respondio Nebur algo enfadado.
- Te adelantas a lo acontecimientos joven Nebur- replico el rey- es cierto que el motivo de la campaña es la libertad, pero ese diario es la clave para la libertad del mundo.
-¿Que debo hacer? Estoy a tus ordenes mi rey- se arrodillo delante del monarca y puso la mano en el pecho a modo de saludo.
El rey se conmovio ante tal muestra de devocion por la libertad y la vida humana, estuvo a un paso de ponerle las manos en la cabeza y enviarlo a su casa para que viviera su vida con la mujer que mas amara, como le pidio en su dia su padre, pero sabia que, aunque lo hiciera, el muchacho nunca se marcharia. Alzo la vista y dijo.
- Vas a recuperar ese diario.
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