domingo, 1 de enero de 2012

Victoria o Muerte

Nebur se ajusto el casco, dirigió su mirada al horizonte, amanecía, sentía el mal invadiendo su cuerpo. Se había formado un banco de niebla enorme, los exploradores eran incapaces de ver al enemigo y así era imposible saber si el enemigo estaba cerca o lejos, por eso Nebur hizo formar a su escuadrón y les ordeno que estuvieran preparados para cualquier ataque. Nebur agudizo la vista, la niebla era demasiado espesa, incluso para él, entonces el astro rey lanzo uno de sus rayos hacia el campo de batallas, Nebur distinguió, gracias a los reflejos provocados por los rayos del sol, soldados y acero.
Pronto todo el ejercito de Thor pudo ver perfectamente al ejercito enemigo, uno de los soldados mas jóvenes de Nebur temblaba de miedo, en su rostro se podía leer lo que iba ha hacer, Nebur se acerco a él.
- No intentes huir, no muestres temor, tusangre vidas darás con valor- empezó a decirle Nebur- viniste hasta aquí para luchar, puedes sentir que tu pueblo volverá a ser libertad.
Nebur se dio la vuelta y se dirigió hacia Leynad, este se estaba colocando en el cinturón dos espadas, por si acaso el enemigo era capaz de llegar hasta él, Nebur le miro a los ojos y, mirando al ejercito enemigo, grito.
- !Portaestandarte Leynad, alza bien el estandarte, que el enemigo tenga  claro quien viene a destruirlos¡
Su hombres estallaron en una ovación tan grande que hizo que los caballos se pusieran nerviosos y que algunos se encabritaran.El escuadrón avanzo con el grueso del ejercito hasta la mitad del campo de batalla, estaban flanqueados por los lanceros de Nordland y los alabarderos de Talaberd, se suponía que eso debería bastar para contener a los soldados enemigos hasta que los caballeros pudieran realizar la carga contra las filas enemigas. Los arqueros, ballesteros y arcabuceros se posicionaron en la retaguardia, en un pequeño montículo que les proporcionaba una posición de tiro muy buena. Nebur sabia que la lucha seria encarnizada, no se enfrentaban a un ejercito de moribundos granjeros, sino a soldados con un entrenamiento medianamente selecto y profesional, se aferro a la empuñadura de su espada y clavo la vista en el ejercito enemigo, podía distinguir las armaduras de los enemigos, podía ver las filigranas que recorrían los petos de algunos de los soldados y podía ver los estandartes, la mayoría manchados de sangre, alzarse por encima de las cabezas cual torres que se alzan en las ciudades, cada cual era más pintoresco que el anterior. En un  suspiro, el ejercito enemigo echo a correr hacia ellos, Nebur alzo su espada para indicar a sus hombres que se prepararan para recibir la carga del adversario. Se escucharon los primeros disparos de los arcabucerostañir de los arcos y ballestas, las primeras lineas del enemigo fueron mermadas con la primera oleada de disparos, pero no fue suficiente para detener el avance y el ejercito enemigo llego a las primeras trincheras, en ellas apenas había soldados, en ese momento, el rugir de los cañones se impuso a todo sonido en el campo de batalla.
Nebur vio salir volando pedazos de tierra y soldados, aun así el ejercito no se detuvo, y llegaron a las primeras lineas, asió su espada con ambas manos y asentó bien los pies en la tierra, sabia que el primer impacto era crucial, también sabia que la batalla había comenzado para el y para sus hombres y solo había dos opciones, victoria o muerte.

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